lunes, 20 de agosto de 2012

Vida sexual; cómo lograr la anti rutina

Para empezar es imprescindible abordar este como un tema inherente a los instintos y por lo tanto a las emociones. Sin ninguna duda el sexo es algo que se necesita pero que también, se aprende.
Es posible que aquí muchos lectores/as respiren aliviados al pensar… ¿en serio, el sexo se aprende?… si, la respuesta es un rotundo si.
Avanzamos por una fase inicial en la que la adolescencia construye el deseo sexual en base a la pornografía y las experiencias siempre limitadas, en compañía de los amigos o con la compañera de clase… esta sería la primera realidad sexual de las personas… claro que no nos olvidamos de la niñez cuando la masturbación aparece en nuestras vidas sin ni tan siquiera saber a qué responde.
En la edad adulta y coincidiendo con el establecimiento de una pareja consolidada, se vive generalmente una primera fase de gran actividad y deseo que, para la gran mayoría de las parejas, comienza a decrecer.
¿Cómo lograr la antirutina?
Resulta curioso y cuando menos sorprendente que en el momento en el que se acerca la plenitud sexual, ese ciclo en el que hombres y mujeres atraviesan por uno de los momentos más dulces y plenos de la vida – entre los 35 y los 50 años- es cuando la rutina comienza a apoderarse de sus vidas y buscan incansablemente la satisfacción sexual perdida… primer punto ¿perdida?… no sería más correcto decir… ¿nunca encontrada?…
La clave para lograr la plenitud sexual radica en el compañero/a de camino que tengamos, cuanta observación y experimento recíproco se lleve a cabo en pos de lograr la innovación, si, si, si, en el sexo la innovación es esencial y no solo de actos y posturas, sino la innovación interna, aquella que nos permita ir más allá, sentir más, conectarnos más, permitirnos alimentar nuestras fantasías y rozar los umbrales máximos de la conexión y el placer.
Como siempre… lograr la anti rutina no es una labor sencilla aunque es seguro que el “esfuerzo”, “constancia” y “perseverancia” que se requieran… será mucho más placentera.
Conviene también destacar el enorme poder de la permisividad, la certeza que el otro disfruta con nuestro placer y que la innovación se genera de la acción, llévenos este punto a vincularnos con el deseo… formas de vida comunes, proyectos conjuntos y objetivos afines, son más esenciales en las parejas que compartir las costumbres relativas a la decoración del hogar… y su influencia en la vida sexual es tan determinante que, únicamente logrando una relación de pareja en la que el compañero/a sea exactamente eso; compañero, se podrá aspirar a tener una vida sexual cuya realidad… alimente nuestras fantasías.
Ellas y ellos, el compromiso también presente y esencial para una antirutina sexual
Las mujeres deben tomar conciencia de su naturaleza, deben conectarse con sus instintos y ser capaces de identificar su feminidad a través de su deseo sexual, de ésta forma serán capaces de satisfacer los instintos de ellos que, en la cama, son machos protectores y ancestralmente encargados de proveer… también el placer, también los hijos… y ellos, deben entender que liberar a una mujer, únicamente es posible si el compromiso es real y si la admiración es conjunta.
El sexo es uno de los instintos más poderosos del ser humano, es fundamental conectarlo con su naturaleza animal, dejarlo fluir y disfrutarlo libremente pero para ello, es esencial sentirse muy vinculado al compañero/a… converge en este punto el hecho que las parejas, cuanto más tiempo pasen juntos, mayores posibilidades tendrán de convertir su vida sexual en algo único y digno de alimentar fantasías… como siempre… el compromiso, se sitúa en el centro neurálgico del éxito para las personas…







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