lunes, 27 de agosto de 2012

Claves para una mejor masturbación femenina

La masturbación femenina siempre ha sido un tema tabú entre las mujeres, al contrario que la masculina, de la que hablan sin problema, e incluso, alardeando. ¡Fuera complejos, chicas! Aquí tienes una guía para que disfrutes al máximo tus momentos a solas.

1. Preliminares
Al igual que cuando estás con tu chico necesitas ponerte a tono, cuando estás tú sola, debes hacer lo mismo. Si no te gusta que él vaya directamente a excitar tus zonas erógenas cuando no estas lo suficientemente estimulada, tú no hagas lo mismo. Es necesario excitarte previamente y calentar todas las partes de tu cuerpo, sin “ir directamente al grano”.
2. Autoestimulación manual
Un buen comienzo podría ser presionar con suavidad, pero firmemente, el monte de Venus. Esta zona es muy sensible y sentirás un escalofrío instantáneo en cuanto lo masajees un poco. A continuación puedes poner tu mano, semicerrada, sobre la vulva y presionar de forma intermitente.
Después se puede acariciar suavemente los labios mayores, hasta llegar a los inferiores: no te quedes solo en la superficie, no gozarás de la misma forma que si lo exploras todo.
Finalmente, te centrarás en estimular tu clítoris, que te esperará más que ansioso bajo la capucha que lo cubre. Un truco: puedes tirar ligeramente hacia arriba del vello púbico para provocar que el clítoris abandone su escondite con mayor facilidad.
¡Déjate llevar y aplica la imaginación para tocarte como más reconfortante te resulte! Si lubricas poco y crees que podría provocarte cierta irritación, puedes usar lubricante para que los dedos se deslicen con mayor facilidad.
3. Prueba posturas
Cuando mantienes relaciones con tu pareja, hay posturas sexuales que favorecen el estímulo de tus zonas erógenas, ¿verdad? Pues lo mismo ocurre cuando te das placer tú solita. Puedes probar varias posiciones hasta dar con la que te resulte más placentera: boca abajo, sentada, boca arriba… ¡Todo vale para alcanzar el clímax!
4. Algunas ayudas
A la mayoría de las mujeres le es suficiente con esto, pero si eres de las que les cuesta llegar al orgasmo… ¡no te preocupes! Puedes proporcionarte cierta ayuda para alcanzarlo. Además de los citados lubricantes, puedes utilizar vibradores, bolas chinas o, incluso, chorros de agua. ¡Prueba a tocarte en la ducha!
5. ¡Alcanza el éxtasis!
Junta tus piernas fuertemente y contrae y relaja los músculos pubococcígeos intermitentemente. Cuando estés a punto de dejarte llevar por el regocijo, introduce tus dedos en tu vagina y presiona el punto G con suaves toques… ¡Te volverás loca!






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